El consumo de sustancias no es solo un hábito. Muchas veces es una forma de calmar, tapar, olvidar o sostener lo que no se pudo elaborar de otra forma.
Si estás atravesando una situación así —o si alguien que quieres lo está—, este espacio puede ayudarte a empezar a salir del laberinto.
Es una relación problemática con una sustancia (alcohol, cannabis, cocaína, psicofármacos, etc.) que genera dependencia física, emocional o conductual.
No se trata solo de “consumir mucho”: el problema aparece cuando la persona siente que no puede dejarlo, que su vida gira en torno a eso o que le está afectando a nivel emocional, familiar o laboral. Trabajo desde una mirada que no juzga, que comprende que detrás del consumo hay una historia, un dolor, una necesidad no resuelta.
Acompaño tanto a personas que están atravesando una situación de consumo como a familiares o parejas que no saben cómo actuar frente a ello.
También acompaño procesos de post-internamiento o reinserción tras tratamientos intensivos, para evitar recaídas y sostener los cambios.
Las sesiones son individuales y confidenciales. Se puede empezar en cualquier momento, sin necesidad de estar en abstinencia total.
Lo importante es el deseo de iniciar un cambio, aunque sea pequeño. En la primera entrevista gratuita evaluamos juntos/as qué tipo de intervención se ajusta mejor al momento actual.
“Dejar de consumir no es suficiente. Hay que sanar lo que te hizo empezar.”
Puedes escribirme con total confidencialidad. No estás solo/a, y no tienes que poder con todo.