Estar en pareja no siempre es fácil. Con el tiempo, aparecen heridas y distancias que a veces no se pueden resolver a solas. La terapia es un espacio seguro para hablar sin reproches, escuchar sin defenderse y construir una nueva forma de vincularse.
En las sesiones no se busca “quién tiene razón”, sino entender qué le pasa a cada uno y qué dinámicas están haciendo daño al vínculo. Algunos de los ejes que se abordan son:
Las sesiones son quincenales o semanales según el caso, y duran una hora. En la primera entrevista gratuita hablamos sobre qué está ocurriendo, qué espera cada uno del espacio y si ambos están dispuestos a implicarse.
Es importante saber que no siempre el objetivo es continuar juntos: a veces el trabajo también puede ser cerrar un vínculo de forma respetuosa y cuidada.
“No sabíamos cómo hablar sin discutir. En terapia aprendimos a escucharnos de verdad. Hoy la convivencia es otra.”